Mundo mejor Juntos podemos

UN MENSAJE DE ESPERANZA

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¿UN MUNDO MEJOR ES POSIBLE AÚN?

Un mensaje de esperanza es importante en esta hora. Se dice que la esperanza es lo último que se pierde, y que mientras haya vida todo es posible. Edgar Morín afirma que en medio de de las incertidumbres, lo inesperado puede ocurrir, es decir, no se lo puede descartar. Veamos qué se puede hacer. 

UN PANORAMA NADA ALENTADOR

El planeta y los humanos estamos en peligro inminente de colapsar, si seguimos sin hacer nada por rectificar y mejorar. Pero hay esperanza. Todavía hay algo de tiempo. Un mundo mejor aún es posible si empezamos a unirnos como lo hace el cardumen ante el peligro. Estamos viviendo en la inconsciencia sin darnos cuenta. Necesitamos despertar. Hay una manera de hacerlo: mirando a nuestro interior. Allí está la llave maestra que el Creador nos dio. Lo siguiente es cambiar la actitud y comenzar a hacer cosas que contribuyan a corregir y reparar el daño que entre todos hemos causado, directa o indirectamente. Los niños de hoy y los que vienen en camino, no tienen por qué pagar las consecuencias de los errores pasados y presentes. Tratemos de dejarles un mundo mejor. Hagamos ese esfuerzo. Aprovechemos el poco tiempo que aún nos queda de margen. Juntos podemos.

Principales problemas

Cosas que podemos hacer

  1. El principal problema es, sin duda, el del calentamiento global, que está causando un incremento inusual de desastres, como huracanes cada vez más violentos, incendios de gran magnitud, como los últimos en la Amazonía y Australia.
  1. Otro gran problema es la contaminación de ríos y mares con residuos plásticos y de todo tipo, que están causando la muerte de muchas especies acuáticas. Igual, la contaminación del aire.
  1. Y otro muy grave, es la posibilidad de una nueva guerra mundial por la alta capacidad nuclear acumulada por las naciones más poderosas de la Tierra que cada vez se muestran más beligerantes y no cesan de continuar desarrollando armas letales.

Y, para rematar, los conflictos internos y regionales que obligan a millones de personas a migrar, desplazarse y a buscar refugio. En su gran mayoría en condiciones muy deplorables. La violencia está en todos lados y llena de dolor y angustia al mundo. Hay más de setenta millones de personas viviendo en refugios o desplazados y miles huyendo.

  • Reflexionar sobre lo que estamos haciendo como ciudadanos. Preguntarnos qué estamos aportando a la sociedad y al mundo. ¿Más violencia, más contaminación, más incomprensión?
  • Serenarnos, para pasar de la indignación, la reactividad, la acusación, la costumbre de culpar al otro de lo que nos sucede, a la propuesta, a la búsqueda de soluciones.
  • Apoyar acciones de personas y grupos que están haciendo esfuerzos por descontaminar, ayudar a la naturaleza y generar hábitos saludables.
  • Leer, investigar. Hoy hay mucho material muy bueno que puede ayudarnos a entender, a crear consciencia. Libros como los de Echart Tolle (Un mundo nuevo ahora) Suzanne Powell (Desperdad humanos), De la Fragua (La hora de la humanidad, De la oscuridad a la luz), o conferencias como las de Borja Vilaseca sobre el autoconocimiento, y muchos otros que dan luces en esta gran oscuridad que reina. Pero, sobre todo, escuchar a nuestro corazón; él tiene mucho que decirnos, y a Dios, por sobre todo.

Dos libros que pueden ayudar

prensa hum
Luz 2
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